Desde de La Barrera
Silencio estratégico con el Bufón Sosete
La sátira baja el tono, pero mantiene la lupa sobre el personaje y el pulso político en Valsequillo

Hay silencios que no son olvido, sino estrategia. Algunos lectores habrán notado que en las últimas semanas esta columna ha dejado en barbecho al personaje que bautizamos como el Bufón Sosete. No ha sido por falta de material —que lo hay y en abundancia— sino por una petición expresa de su entorno más cercano.
Nos cuentan que el hombre atraviesa horas bajas. Que no lleva bien eso de haberse convertido, por méritos propios, en el meme viviente del municipio. Que la sátira le pesa más que la coherencia —que ya es decir— y que la caricatura pública le ha sentado peor que cualquier derrota política.
Dicen también que ahora frecuenta menos Valsequillo. Que pasa más tiempo por Telde, donde encuentra consuelo en la veleta florentina, su alma gemela en versión femenina: especialista en cambiar de dirección según sople el viento y en vender convicciones con fecha de caducidad. Cuando dos almas errantes se reconocen, suele brotar una amistad sólida… o al menos útil.
Nos han pedido que no insistamos. Y uno, que no es insensible —solo crítico— puede comprender que la ironía pública no es plato fácil de digerir cuando se ha vivido tanto tiempo del aplauso fácil y la pose impostada. Así que reduciremos la intensidad. Bajaremos el volumen, pero no apagaremos el micrófono.
Porque una cosa es respetar procesos personales y otra muy distinta permitir que el disfraz vuelva a pasar por traje institucional. El bufón puede descansar, pero el relato no. Aquí seguiremos, con lupa y memoria, por si decide regresar al escenario creyendo que el público ha olvidado el número anterior.
Mientras tanto, Valsequillo tiene otros asuntos que merecen foco. Cosas que no ocupan titulares, pero sí conversaciones en corrillos, sobremesas y aceras. Proyectos que avanzan sin ruido, decisiones que se toman en voz baja y silencios que pesan más que cualquier declaración oficial.
Al tiempo, señores. Que el silencio no es absolución, sino pausa. Y esta columna, aunque afine el bisturí, no lo guarda en el cajón.
Luis Verde, vecino declarado antibufón.










JUAN SIERRA | Sábado, 14 de Febrero de 2026 a las 13:38:24 horas
Efectivamente, el BUFON SOSETE, PARA AHORA EN LA PLAZA DE SAN GREGORIO, ALLI LO VEO SENTADO SEGURTAMENTE EN CONSEJO DE BUFONES, SEGURO QUE SE ESTA ACLARANDO A VER COMO VA A SACAR LA NUEVA SERIE COLOMBIANA. CLARO, EL POBRE ESTÁ DESOLADO PORQUE CREIA QUE PAPA HERNANDEZ LE IBA A PONER UN DESPACHO EN EL AYUNTAMIENTO Y LE SALIDO EL TIRO POR LA CULATA. VAMOS A VER QUE INVENTA EL GANDONERO.
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