Desde La Barrera
Otra "genialidad" para la colección del Sosete
En un ataque de ira mal gestionada, vuelve a soltar espuma contra su obsesión favorita: Francisco Atta

El bufón sosete ha vuelto a subirse a su taburete renqueante, el mismo desde el que lleva meses intentando escribir la historia política de Valsequillo… sin datos, sin memoria y, sobre todo, sin dignidad periodística. Esta semana nos ha regalado otra de sus piezas maestras: un panfleto bautizado como “Año 2025, un annus horribilis”, donde el autor, en un ataque de ira mal gestionada, vuelve a soltar espuma contra su obsesión favorita: Francisco Atta.
Lo habitual: un texto sin fuentes, sin rigor, sin documentación, sin verificar nada y sin una sola cifra que resista diez segundos de lectura seria. Lo de siempre. Lo de un bufón sosete que confunde la opinión con la vendetta y la política con su libreta de rencores.
Un artículo escrito desde la nostalgia… pero nostalgia del ridículo
El bufón sosete arranca su discurso con solemnidad impostada, anunciando que 2025 ha sido un año “negativo para Valsequillo”. Lo dice así, en mayúsculas conceptuales, sin explicar absolutamente nada. Porque su estilo es ese: dejar caer frases grandilocuentes sin aportar una sola prueba.
En su universo paralelo, la realidad es irrelevante. Importa más encajar su discurso de odio —cada vez más cansino— contra Atta, al que describe como “incapaz”, “sin carisma”, “sin historia” y “el peor alcalde que ha tenido este pueblo”.
Frases recicladas, probablemente escritas ya en 2023, 2024, 2025, 2026… porque el sosete repite tanto sus propias líneas que ya ni sabe en qué año vive.
Lo más cómico: el bufón exige lo que él jamás hará
Entre ocurrencias y acusaciones sin sustancia, el bufón sosete exige obras “emblemáticas”, visión, estrategia, planificación, solvencia, seriedad… ¡Él!
Él, que lleva años escribiendo columnas desde un teclado donde la objetividad se murió, y donde la coherencia jamás llegó a nacer.
De paso, mezcla carreteras, hipermercados, cuarteles, tecnificación deportiva, promesas electorales, y nombres propios… todo en un guiso indigesto, donde ningún dato está contrastado y donde cada párrafo huele más a ajuste de cuentas que a análisis político.
Y, por supuesto, no falta su obsesión final: anunciar que Atta no tiene futuro, que nadie lo apoyará, que su regreso es imposible.
Lo curioso es que estas profecías del bufón sosete ya se han equivocado antes. Y varias veces.
El bufón sosete habla de “futuro oscuro”… sin mirarse al espejo
Lo más brillante —y a la vez lo más irónico— es cómo termina su artículo: hablando de “futuro oscuro”.
Oscuro sí, pero no para quien él cree. Oscuro para quien lleva meses escribiendo bilis en vez de argumentar, alimentando un personaje que ya empieza a cansar incluso a sus propios lectores: ese papel de opinador frustrado que se disfraza de analista pero ni analiza, ni contrasta, ni entiende el municipio del que pretende hablar.
A estas alturas, el bufón sosete ya no polemiza: patalea.
Escribe como quien golpea un tambor roto, convencido de que aún suena como antes. No se da cuenta de que ya nadie baila su música.
Luis Verde, vecino declarado antibufón.



Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
18.97.9.173